Cáncer: red flags y green flags

Lo que puede salir mal con Cáncer, lo que hace que merezca la pena y la cara que no enseña a la primera.

El lado oscuro de Cáncer

El lado oscuro de Cáncer es el victimismo. Cuando algo le duele, no siempre lo dice: se encierra en su caparazón y espera que adivines qué ha pasado. Si no lo adivinas, eso también cuenta como ofensa. Su humor cambia como las mareas, y a veces ni Cáncer sabe por qué.

Además, recuerda todo. Lo bueno y lo malo. Una frase que dijiste hace tres años puede volver a salir intacta. Y cuando se siente amenazado, cuida tanto que llega a agobiar: protege, controla y convierte el cariño en una manta demasiado pesada.

Las red flags de Cáncer

  1. Espera que adivines Si le pasa algo, dirá que no le pasa nada. Y luego se molestará porque no te has dado cuenta.
  2. Memoria de elefante No olvida una ofensa, aunque la perdone. Puede sacarla en cualquier discusión, con todos los detalles.
  3. Chantaje emocional suave Frases como «no te preocupes, ya me apaño solo» esconden un reproche. Hay que aprender a leerlas.
  4. Su familia va primero Si hay que elegir entre un plan contigo y una comida familiar, ya sabes lo que va a pasar.
  5. Cambios de humor Puede pasar del cariño al silencio en una tarde. No siempre tiene que ver contigo, pero lo vas a notar.

Las green flags de Cáncer

  1. Se acuerda de todo lo tuyo Tu cumpleaños, tu comida favorita, el nombre de tu jefe. Cáncer presta atención.
  2. Te hace sentir en casa Con Cáncer hay mantas, comida caliente y alguien que pregunta qué tal el día y escucha la respuesta.
  3. Cuida sin que lo pidas Nota que estás mal antes de que lo digas y aparece con lo que necesitas.
  4. Leal hasta el final Una vez que entras en su círculo, eres familia. Y a la familia no se la abandona.
  5. Intuición fina Pilla el ambiente de una sala nada más entrar. Sus corazonadas sobre la gente suelen acertar.

Cómo llevarte bien con Cáncer

Pregúntale cómo está aunque diga que bien, y no te rías de lo que siente aunque te parezca exagerado.

Es astrología con humor: nadie es solo su signo, y cada persona tiene sus propias red flags y green flags.